sábado 22 de julio del 2017

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Los temores penquistas que se usarán para rechazar la futura Región de Ñuble

 
  • Desde Concepción anticipan los argumentos que surgirán para oponerse al proyecto de autonomía ñublensino. 
 
La infortunada declaración de la directora zonal de Pesca, Lilian Troncoso, quien en Concepción afirmó que de prosperar la idea de una Región de Ñuble “podría ser una catástrofe” (para el sector pesquero de la Bahía de Talcahuano), reabrió el fuego en contra del proyecto de autonomía local y concretó la premonición que pocos se atrevían a admitir: desde la zona penquista surgirán más argumentos opositores. 
 
Al rechazo de los sindicatos de pescadores artesanales de Tomé, Talcahuano y Penco, impedidos eventualmente de seguir extrayendo recursos pelágicos (sardina común, anchoveta, jurel) desde la desembocadura del río Itata (Coelemu),  en caso de crearse la nueva región, se suma el “lobby” político de parlamentarios que anticipan un voto de rechazo en el Congreso, de concretarse la promesa bacheletista de enviar (este año) el proyecto de ley a Valparaíso. 
 
Es el caso del diputado por Talcahuano y Hualpén, Jorge Ulloa (UDI),  quien es reacio al proyecto de transformación de las 21 comunas ñublensinas en una región. 
“Estoy en contra de la creación de cualquier región mientras no se haga un estudio formal y definitivo de hacia dónde quiere ir el país. Seguir creando esta institucionalidad desordenada, en vez de ayudar, termina perjudicando”, sostiene Ulloa, integrante de la Comisión de Pesca de la Cámara Baja. 
 
Por ello, advierte que de no abordarse la problemática económica que generaría en la pesca penquista la prohibición de traspasar los límites marítimos ñublensinos, “terminará siendo algo demasiado complejo para la región”. 
 
Lucas Serrano, cientista político de la Universidad del Desarrollo (UDD) y director del Observatorio de Políticas Regionales “Observa Bío Bío”, confirma que brotarán varias otras objeciones a la creación de la Región de Ñuble. 
 
“La pérdida de la Provincia de Ñuble sería bastante sensible para la economía regional, ya que si ésta se independiza, se lleva gran parte la actividad silvoagropecuaria con ella”, explica Serrano.
 
Esto pues el 14% de la economía de la Región del Bío Bío depende de la actividad forestal, agrícola y ganadera. 
 
Serrano agrega otro ámbito que genera suspicacias en Concepción: el turístico-cultural. “En comunas como Quinchamalí y Coihueco se realizan actividades artesanales que se han convertido en emblemas para la Región del Bío Bío. Junto con eso están los grandes atractivos turísticos de Chillán, con sus termas y nieve, además de Cobquecura y Quillón. Todos estos atractivos pasarían hacer parte de la Región de Ñuble, lo cual sería otra pérdida sensible para nuestro territorio”, afirma. 
 
Macro-Regiones
 
El concepto de “macro-región”  nace de la necesidad de generar   alianzas territoriales de zonas contiguas para contrarrestar la hegemonía santiaguina. Esa tesis es defendida por actores penquistas y utilizada para minar el proyecto ñublensino. Esto pues plantea que uniendo desarrollos productivos conjuntos en Maule, Bío Bío y La Araucanía, se lograrían índices más potentes de crecimiento, en contrapeso a la Región Metropolitana. 
 
Héctor Gaete, rector de la Universidad del Bío-Bío (UBB) y presidente de la Corporación Privada de Desarrollo Corbiobío, es un defensor de esa teoría. Si bien sostiene que “las comunidades tienen derecho a la autodeterminación, en tanto ello les asegure mejor calidad de vida, mayor desarrollo y progreso”, plantea que para competir con Santiago se requiere avanzar en una “asociatividad de regiones”. 
 
Desde Ñuble también surgen voces escépticas. En su momento,  el ex consejero regional (core) Juan Francisco del Pino (ex RN) sostuvo que “la posible nueva Región de Ñuble no conseguirá más recursos, pues éstos se distribuyen de acuerdo al tamaño de las mismas y la división deja solo una región más pequeña y pobre, con apenas una población cercana a los 500 mil habitantes”. 
 
Por el contrario, el potencial demográfico de Ñuble es uno de los pilares del análisis que la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere) realiza como parte de las recomendaciones finales que llegarán a La Moneda, como paso previo al envío del proyecto de ley al Parlamento. 
 
Ese trabajo gubernamental mantiene vigente el compromiso presidencial de crear la Región de Ñuble.
 
Por ello, desde Concepción, el seremi de Gobierno Enrique Inostroza (PS), invalidó la posición asumida por Troncoso. “Ella no representa la voz del gobierno sobre esta materia. La vocería sobre los temas pesqueros y las implicancias pesqueras de Ñuble Región la tiene la Seremi de Economía”,  aclaró Inostroza.
 
La funcionaria de gobierno sorprendió con su opinión, más aún cuando la expresó pocos días después de que Bachelet afirmó en Chillán Viejo que espera antes de cinco meses despachar la propuesta legal al Congreso. 
 
“El proyecto tiene que tener la capacidad de generar tensión en el sistema político, ya que esto hace la diferencia entre aquellos proyectos que duermen en el Congreso, y aquellos que tienen una tramitación relativamente rápida”, subrayó Serrano.