sábado 21 de octubre del 2017

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Unidad y transversalidad: las clave para evitar una larga tramitación

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  • Llevar una postura unitaria respecto de las capitales provinciales y las zonas contiguas de pesca facilitaría el debate.
Casi dieciocho meses transcurrieron entre que el ex Presidente de la República, Ricardo Lagos, envió al Parlamento los proyectos de ley que creaban las regiones de Arica y Parinacota y Los Ríos (octubre de 2005), y el Diario Oficial publicaba la nueva normativa,  a comienzos de abril de 2007.
 
Mismo proceso que deberá enfrentar ahora la futura Región del Ñuble, una vez que la Presidenta Michelle Bachelet, vía mensaje del Ejecutivo, dé inicio al proyecto que da vida a la nueva unidad administrativa, trámite que ha señalado, ocurrirá dentro de los próximos días.
 
En el caso de Arica y Los Ríos, ambos proyectos fueron ingresados al Parlamento sin urgencia. Para Ñuble se espera lo mismo, no obstante, la prioridad que se le otorgue a su discusión es algo que depende del Ejecutivo. Si el proyecto fuera enviado con urgencia simple, esto implica que el Parlamento tiene 30 días para comenzar a revisarlo; si lo hace con suma urgencia, 10 días; y si fuera discusión inmediata, el trámite debiera iniciarse en tres días. 
 
Un papel preponderante adquirirá el presidente de la Cámara de Diputados, Marco Antonio Núñez (PPD), quien será el encargado de agilizar el procedimiento para que la iniciativa sea puesta en tabla en la Comisión de Gobierno Interior, Nacionalidad, Ciudadanía y Regionalización, presidida por el DC, Claudio Arriagada.
 
Materias de discusión
Clave a la hora de apurar los tiempos legislativos, es llegar al Congreso con una postura unitaria y de apoyo transversal hacia el proyecto.
En el caso de Los Ríos, el trámite en la Cámara Baja tardó alrededor de un año. Éste incluyó audiencias y reuniones, instancias que en el caso de Ñuble, seguramente servirán para que se analicen algunos puntos del proyecto que ya han generado controversia, luego que LA DISCUSIÓN diera a conocer el contenido de la iniciativa legal.
 
Por ejemplo, se discutirá respecto de las capitales provinciales. Comunas como Chillán, Coelemu y Yungay han manifestado su descontento con las alternativas planteadas: Bulnes, para Diguillín; Quirihue, para Itata y San Carlos, para Punilla.
 
No hay que olvidar que el Consejo Regional del Bío Bío, cuando aprobó la creación de la Región del Ñuble en febrero pasado, planteó una cuarta provincia, opción que fue desechada en el proyecto final presentado por la Subdere.
 
Otro tema que se abordará en la comisión será la zona contigua de pesca. Si bien la solución planteada mantiene la actual situación -que es la misma que se le propuso a la Región de Arica cuando se creó-, ésta no favorece a los pescadores de las comunas de Coelemu, Cobquecura y Trehuaco, quienes aspiraban a contar con sus propios recursos, y no tener que compartirlos con los pescadores del resto de Bío Bío.  El diputado, Jorge Sabag (DC), ya anticipó que pondrá el tema sobre la mesa durante la discusión del proyecto.
 
Si bien en ambos casos -capitales y zona contigua- hay distintas voces a nivel local, se espera no tener que recurrir a herramientas como el plebiscito comunal, que podrían extender el trámite de la iniciativa en el Congreso. En el caso de Los Ríos, por medio de esta vía se decidió que Paillaco perteneciera a Valdivia, y no a la Provincia del Ranco. 
 
El proyecto se discutirá también en las comisiones de Hacienda de ambas Cámaras, las cuales revisarán los costos fiscales estimados por la Dirección de Presupuestos para poner en marcha el funcionamiento de las instituciones, y dotaciones de personal en la nueva estructura regional y en la de las provincias
Durante la discusión en general, los legisladores escucharán los planteamientos del subsecretario de Desarrollo Regional, Ricardo Cifuentes (DC), quien argumentará las razones por las que el Ejecutivo considera pertinente crear la Región del Ñuble. Parte importante de sus argumentos provendrá del estudio desarrollado en 2013 por la Universidad de Concepción. 
 
Posteriormente, en la discusión en particular, se someterán a votación los artículos legales que generan el nuevo territorio administrativo, algunos de los cuales deben ser revisados por la Comisión de Hacienda de la Cámara Baja. 
 
Si no hay reparos, la Comisión de Gobierno podría recomendar la creación de la Región del Ñuble, y se evacuaría un primer informe, lo que se repetirá en el caso de Hacienda, que analizará los costos que la Dirección de Presupuestos fijará para la instalación de la institucionalidad pública en las tres provincias que contempla el proyecto de ley: Itata, Punilla y Diguillín. 
 
Tras ello, se inicia la discusión en sala, la cual puede solicitar informes complementarios a la Comisión de Gobierno Interior. Una vez que esos informes estén listos, la iniciativa se vuelve a discutir en sala las veces que sea necesario, hasta ser aprobada y pasar a su segundo trámite legislativo en el Senado, donde se repite el mismo esquema de la Cámara de Diputados. 
 
Sorteado este nuevo trámite, el proyecto retorna a la Cámara Baja, en su tercer trámite. Luego debe ser aprobado y visado por el Ejecutivo y por el Tribunal Constitucional, para ser finalmente publicado como ley de la República en el Diario Oficial.