sábado 20 de octubre del 2018

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Libro de Máximo Beltrán sobre patrimonio abre una nueva veta

  • Durante el acto de lanzamiento, el autor, artista visual y diseñador gráfico, invitó además a incorporarse  a la Corporación Patrimonial Chillán, abocada a la recuperación de la memoria colectiva de la ciudad y sus habitantes.

El lanzamiento, en la Primera Sala del Teatro Municipal, del libro “Arquitectura de la Memoria/Chillán Antiguo”, tuvo connotaciones bien especiales. Fue como lo dijo el autor del libro, el artista Máximo Beltrán Fuentes, además de la entrega del libro, la realización de una sesión de la Corporación Patrimonio  Chillán, entidad de ingreso voluntario que pretende trabajar (ya trabaja) en el rescate, registro  y puesta en valor del patrimonio cultural, histórico,  arquitectónico y más, de la ciudad de Chillán.
Con la sala llena, se distinguió a sesenta vecinos que han colaborado desinteresadamente a concretar esta iniciativa de registro, con el aporte de fotografías y testimonios. “De nuestra ciudad tenemos dos historias, la que todos conocemos, y la otra, la paralela. Esa desconocida que vive y palpita vigente en la memoria de los chillanejos con sus historias, sus vivencias a través del tiempo y que constituye una energía que de igual modo camina por las calles de Chillán al igual que lo hacen nuestros muertos”, señaló Máximo Beltrán.
En esta iniciativa editorial y en la publicación de “Arquitectura de la Memoria/Chillán Antiguo”, acompañaron al autor en calidad de invitados los siguientes profesionales: Marco Aurelio Reyes, Ignacio Basterrica Sandoval, Patricia Orellana Cea, Ramón Bastías Sandoval, Rodrigo Guíñez Contreras y Guillermo Sepúlveda Castro.
El lineamiento general del libro es el rescate y puesta en valor de la memoria colectiva de Chillán, con gran énfasis en toda la época que va desde el terremoto de 1835 a 1939, que determina el adiós al Chillán emplazado en Chillán Viejo y la nueva ciudad fundada por cuarta vez en el Chillán actual, expresa el autor. “Es la antesala de una valiosa producción que nace bajo el alero de la Editorial Patrimonio, brazo intelectual de la Corporación Patrimonial Chillán. Libros futuros de esta colección “Arquitectura de la memoria”: Terremoto 1939, Barrio Santa Elvira.  Iglesia de Los Padres Carmelitas, Cementerio de Chillán.
Cada uno de los co autores expuso durante la sesión el porqué su participación y lo que le significó la experiencia. Para Marco Aurelio Reyes, es la ocasión de rescatar y de hacer este ejercicio de memoria colectiva que es tan necesaria. Para Ignacio Basterrica, “la convocatoria constituye primero que todo, la reunión de todos aquellos “chillanejos”, que mancomunados en sus intereses de conocer, de cuidar, y de colaborar con el resguardo de la ciudad en que vivimos y a la que queremos, la cual es el resultado de múltiples vivencias, acontecimientos, del rigor y del trabajo de todas las generaciones de chillanejos que a lo largo de su existencia la han construido”.
El arquitecto Rodrigo Guíñez señaló, “conocí someramente el trabajo del grupo “Chillán Antiguo” cuando me encontraba trabajando para la “Fundación Amigos de las Iglesias de Chiloé”, particularmente en las áreas de restauro arquitectónico y difusión académica y cultural del archipiélago,  y fue en ese contexto que comencé a involucrarme en estas temáticas; siempre con una mirada atenta, pero geográficamente distante hacia Chillán, tratando de visualizar de alguna manera la forma de homologar los modelos que allá se aplicaban al rescate no sólo de elementos físicos del patrimonio como la arquitectura; sino que además a la preservación de elementos intangibles como son: los oficios de maestros carpinteros, artesanos especializados en luthería, cestería, etc”. Y así cada uno de los participantes reiteró su compromiso en pro de la memoria colectiva de Chillán y con el autor, Máximo Beltrán.