jueves 16 de agosto del 2018

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Chillanejo está a cargo de gran Fiesta de la Vendimia en Santiago

  • El local “Pipas de Einstein” realizará por segundo año consecutivo la fiesta más importante de Independencia y Recoleta.
La segunda quincena de abril (en una fecha aún por confirmar), las comunas capitalinas de Independencia y Recoleta volverán a vibrar de la mano de tradiciones y costumbres del campo chileno gracias a la segunda Fiesta de la Vendimia que organiza el local de raíces chillanejas, “Pipas de Einstein” de Mario Rivas. 
 
La fiesta, en relación al año pasado, ha crecido y para esta oportunidad, según contó su creador a LA DISCUSIÓN, se ha preparado una variada gama de gastronomía, música chilena y artesanía de nuestra zona. 
 
“Es una actividad que organizo yo solo con el apoyo de los alcaldes de Independencia y Recoleta que me dan permiso para cerrar la calle Guanaco, que se conecta con la esquina en donde está mi local”, cuenta entusiasmado. 
 
“Se trata de una verdadera Fiesta de la Vendimia en donde tendremos como gran atracción la pisadura y refriega de las uvas en las zarandas, tal como se hacía en el pasado. Esto es algo que organizo a mi manera, bien rústico, sin mayores aportes de terceros, sino el propio esfuerzo del local venido desde esa tierra de héroes y artistas”, advierte. 
 
Pero tal es su entusiasmo que Mario adelanta algunos aspectos ya confirmados de la fiesta que contará con comidas típicas de nuestra zona de Ñuble. 
 
“Ya contraté a un bus de dos pisos que va a traer hasta Santiago a expositores del área de Coihueco, Cato, Pinto, Frutillares, Minas del Prado, Niblinto y Roblería, entre otras. Cada uno va a traer lo mejor de la gastronomía hasta acá. Por ejemplo, ya sabemos que habrá 30 corderos al palo, chancho al palo, estofado de San Juan, estofado al disco, curanto de Chiloé (milcao y chapalele incluidos), cazuela de gallina de campo, conejos escabechados y a la parrilla; tortilla de Los Olivos, un sector aledaño al Tranque de Coihueco; sin contar con los dulces artesanales”, enumera de memoria. 
 
En cuanto a la artesanía, Mario ya ha comprometido la asistencia de artesanos en madera, mimbre y coligüe para mostrar sus productos y vender. “En cuanto a la música, vamos a tener a grupos y conjuntos que no tienen presencia en la televisión, pero que son de una calidad extraordinaria. Vienen músicos de Coihueco, Portezuelo, Los Ángeles y también de aquí, de Santiago. También tengo comprometida la venida de algunos representantes del norte que estarán con las diabladas; de la Isla de Pascua, de la zona central y por supuesto, de Chiloé”, precisa. 
 
Para montar todo esto, Mario ya ha mantenido conversaciones con los respectivos alcaldes. Sólo le resta poder entrevistarse esta semana con el nuevo intendente de Santiago para comprometer la seguridad a través de Carabineros. 
 
“Mi local está a los pies del Estadio Santa Laura, por lo tanto la Intendencia es la que me tiene que confirmar la fecha porque esto dura un día, pero es intenso porque cierro toda la calle, coloco un escenario de vereda a vereda para los conjuntos folclóricos y dispongo de mesas y sillas para que los asistentes puedan servirse cómodos. Y si alguien quiere bailar, también tendremos espacio para eso”, agrega. 
 
Mario no descansa en su relato y cuenta que asimismo logró invitar a seis representantes del pueblo mapuche que llegarán a Santiago con sus artesanías e instrumentos. “Me prometieron preparar el muday, pero no como lo hacían antiguamente (fermentando el trigo cocido dentro de sus bocas con saliva), sino que con las nuevas técnicas que emplean hoy”, dice seguro. 
 
Su local “Pipas de Einstein” tendrá a disposición del público la degustación de cinco tipos de chicha, la de uva negra, la de uva blanca, la cocida, muday y de manzana. 
 
“Además de lo que nos ha hecho un local tradicional de este lugar del mundo, los vinos pipeños de Ñuble”, advierte mientras agrega que dentro de sus próximos planes, está exportar parte de su producción a China. 
 
“Los estándares de calidad para la exportación al extranjero son altos, pero nuestros vinos sí son de exportación. Yo creo que este año podríamos dar una sorpresa en este sentido”, continúa, esta vez despidiéndose y enviando saludos a esta tierra tan querida para él, que decidió instalar un trozo de ella hace 25 años en la capital.